Somos la asociación que programa el primer ciclo inclusivo de música y entrevista para Personas Sordas

Letras de las canciones de Raquel Lúa

Ser

Yo no soy de nadie.

Yo no tengo suelo.

Yo voy por el aire.

No tengo dinero

que me acompañe por el viejo duelo

de extirpar mis carnes con lo que hizo el tiempo

 

de mis ojos rotos de llorar silencios,

de alzar las copas: vino blanco y pecho,

que se ensalza al verte y que se vuelve espejo.

Pierdo la cordura, la retomo en versos

 

que a puñal asestan dentro de mi alma.

Espadas de plata y yo soy loba ingrata.

Que yo no tengo letras, pero se llorar.

Que yo no tengo cuerdas, pero sé cantar.

 

Soy ballena en el mar azul en cristal.

Soy aquella que por muerta no pudo hablar.

soy ballena en el mar azul en cristal.

soy aquella que por muerta no pudo aullar.

Yo no soy…

 

Memòria

L’aigua ja no cau, però ressona l’eco.

Tot ja s’ha acabat, però jo encara penso

en els records i en tot allò que subtilment ens enlairava.

 

Com l’infant que puja a l’arbre i s’entrebanca

amb un crit que deixa la gola esquinçada.

Com el plor, com el dolor sota els genolls que pesa a l’ànima.

 

Torna, torna tot allò que la pluja escombra.

Torna el dol, la xafogor de pensar més del compte.

Porta’m, porta’m arranjada a les teves tares

per si algun dia sents fred, porta’m a la memòria.

 

Com el llampec que busca la cova o l’arbre

amb l’impuls molt ferm de buscar qui s’amaga.

Com uns ulls darrere el fum que busquen llum en llavis d’altres.

 

Com l’arrel de l’arbre que està soterrada en els records.

En el ciment, constant batec, delata el so de l’enyorança.

 

Torna, torna tot allò que la pluja escombra.

Torna el dol, la xafogor de pensar més del compte.

Porta’m, porta’m arranjada a les teves tares

per si algun dia sents fred, porta’m a la memòria.

 

 

 

Piel cruel

Se eriza la piel de quien no sabe querer.

El pacto del daño forma parte de este acto cruel.

Buscando un porqué hayas la duda eterna del ser:

carencia de mí, querencia de ti, cadencia de la muerte.

 

Hay una luz que se ofende al mirarte,

un ademán de ser parte de tu arte.

Contemplarte siempre a oscuras por si acaso tú me amases.

Contemplarte siempre a solas por si acaso yo te amase.

 

Cuando las sombras sepan lo que canto

caminaré sobre escombros y espato.

Quién lo diría que seguirías con los pies descalzos.

Cuando las aspas se queden desnudas

se habrá reído de nuevo la luna.

Quién lo diría que seguirías buscando ternura

 

sólo en la piel y no en el ser.

Sólo en la piel por si alguien te ve.

 

Si cae en alud mantente en la altitud.

Aparta y esquiva todo acto de amor y de gratitud.

Cuanto duele respirar el aire que no es tuyo.

Bajo todos los murmullos caen las gotas de alquitrán.

Cuánto duelen las derrotas cuando inundas lo que flota.

Cada brote y rama rota atan fuerte tu antifaz.

 

Cuando las sombras sepan lo que canto

caminaré sobre escombros y espato.

Quién lo diría que seguirías con los pies descalzos.

Cuando las aspas se queden desnudas

se habrá reído de nuevo la luna.

Quién lo diría que seguirías buscando ternura

sólo en la piel y no en el ser.

Sólo en la piel por si alguien te ve.

 

Ruegos y demás

Qué combinación tan tosca
Se marchitan mis párpados, se agotan
Ay, cuánto dolor
Sopesa mi corazón

 

Qué sorpresa tan desagradable
Yo quería mi tiempo interminable
Mi felicidad contigo
No te vayas, te lo pido

 

No te vayas nunca
Te lo ruego, te lo pido
Que en mi cuerpo no cabe
Este desasosiego
Ni un imprevisto tan vespertino

 

El recuerdo de tu dulce voz me evoca
A reír en momentos, aunque choca
Ay, ¡qué descontrol!
Lamento la sin razón

 

Y Batea será nuestro encuentro
Entre olores de pinos y festejos
Canta conmigo
Que más tarde te sigo

 

No te vayas nunca
Te lo ruego, te lo pido
Que en mi cuerpo no cabe
Este desasosiego
Ni un imprevisto tan vespertino

 

Pequeña yo
Pequeña vida
Pequeño todo y a veces se me olvida
Que ya te vas, que ya te has ido
Porque tu voz sigue conmigo

 

¿Y qué pedir?
Si ya no hay nada
¿Qué quedará si las cenizas callan?
Un soplo al viento de lo vivido
Y un ruego eterno de lo finito

 

No te vayas nunca
Te lo ruego, te lo pido
Que en mi cuerpo no cabe
Este desasosiego
Ni un imprevisto tan vespertino

 

No te vayas nunca
Te lo ruego, te lo pido
Que en mi cuerpo no cabe
Este desasosiego
Ni un imprevisto tan vespertino

 

La-la-ra-la-la-ra
La-ra-rai, la-ra-ra-ra-ra
La-ra-ra-rai-la-rai-ra
La-ra-ra-ra-ra-la-ra
La-ra-la-ra, la-la-ra-rai

La-la-ra-la-la-ra
La-ra-rai, la-rai-rai-rai-ra
La-ra-rai-rai-rai-rai-rai
La-ra-la-la-ra-la-ra
La-ra-la-ra-ra, ra-ra-la-la-ra

 

 

 

Cuerpos tristes

Mi barco ya zarpa,

que difícil mirarte a lo lejos.

Se inunda mi alma,

arden mis recovecos.

Y no pude nadar hacia ti.

Me lastraban las dudas.

No sé si soy valiente

o es un desliz de la mente.

Ay qué amargura…

 

El tiempo nos enseñó

a ser esclavos de aprendices

y ya no hay redención,

sólo quedan estos cuerpos tristes.

 

Nadaría siete vidas por volverte a querer.

Me pregunto cada día cómo pudo ser

que el acopio del tedio me haya llegado a vencer.

 

Mi boca se acalla,

mi mente dispara palabras

que hacen que mi cuerpo no encaje

en ningún lado de esta cama.

Hacen que el insomnio se adueñe

de mi mar y de mi calma.

 

El tiempo nos enseñó

a ser esclavos de aprendices

y ya no hay redención,

sólo quedan estos cuerpos tristes.

 

Nadaría siete vidas por volverte a querer.

Me pregunto cada día cómo pudo ser

que el acopio del tedio

me haya llegado a vencer.

 

Lo siento, lo siento mi amor.

Lo intento. Lo siento. Lo intento, lo intento.

Pero no.

 

 

 

Nazarí

Hace tiempo ya atrás

que la vida es recordar

largos paseos, caras deshechas,

besos hechos a la indiferencia.

 

Princesilla nazarí

no encuentras bien el lugar

donde se guardan todos los besos

que debieran armar toda tu vanidad.

 

Vuelta al reino nazarí.

Sólo queda el olor de la canela y el jazmín.

Nieve y viento al recordar

las caricias que nunca llegaste a procesar.

 

Cuanto duele recordar

que nunca estuviste aquí.

Lapida en vida toda mi ira

y guarda unas migajitas solo para ti,

 

para que puedas saber que parte llevo de ti.

Alzo la curva de las miras

que esquivas logran hacerme una desalmada,

Desarmada

Desamada

 

Vuelta al reino nazarí.

Solo queda el olor de la canela y el jazmín.

Nieve y viento al recordar

las caricias que nunca llegaste a procesar.

 

 

 

Veo veo

Cada vez que me escondo

hay un hueco en mi misma,

heridas en lo hondo,

catorce flores marchitas.

 

El silencio que me atrapa

es solo una sexta parte.

El vacío que me ensancha

es casi todo lo restante.

 

Dónde queda mi norte

si mi resorte saltó en la orilla

de los pesares más hondos,

hilvanes y rotos que tengo yo en mí,

cuando el alba se acerca

y las luces me muestran

lo oscuro de mí.

 

Puedo buscar otros lares,

puedo partirme los sesgos.

Siempre las mismas verdades.

Siempre los mismos lamentos.

 

Ningún pensamiento puede

fundirse con el sosiego.

El insomnio entra en las noches.

Prende en mí este fuego.

 

Dónde queda mi norte

si mi resorte saltó en la orilla

de los pesares más hondos,

hilvanes y rotos que tengo yo en mí,

cuando el alba se acerca

y las luces me muestran

lo oscuro de mí.

 

Y luego está esa voz que consulta a las estrellas.

Dime, dime cuál es esa que no para de juzgar.

Asida en el espacio explicita mi ignorancia.

Ella mira muy despacio mientras yo muero al mirar.

 

Dónde queda mi norte

si mi resorte saltó en la orilla

de los pesares más hondos,

hilvanes y rotos que tengo yo en mí,

cuando el alba se acerca

y las luces me muestran

lo oscuro de mí.

 

Lluvia y anhelo.

El corazón muere, muere

y yo me desvelo.

Lluvia y anhelo.

Sin yo/(llo)verme a mí.

 

 

 

Vida, muerte, suerte

Desolación por las horas que me faltan de sol.

Por los sueños rotos que no hice canción.

Por las marionetas que tejo a despojos de voz y dolor.

 

¡Atención! Que de pronto sube y se esparce el fulgor.

Ese halo inquieto que causa temor

y que reposa en el apogeo del miedo.

 

¿Cuánto tardarán en salir los fantasmas

que de muerte y de tiempo me hablan?

 

No hay una tregua en el tiempo que dé lugar a despedidas.

El viaje es solo de ida.

No hay una tregua en el tiempo que dé lugar a despedidas.

Por eso, canto a la vida.

Le canto a la suerte. Le canto a la muerte.

 

De coz a coz voy amortiguando la gran evasión

de quien reconoce el fin del dolor.

Sensación extraña. Egoísmo precoz que se hiela y se clava.

 

¿Cuánto tardarán en salir los fantasmas

que de muerte y de tiempo me hablan?

 

No hay una tregua en el tiempo que dé lugar a despedidas.

El viaje es solo de ida.

No hay una tregua en el tiempo que dé lugar a despedidas.

Por eso, canto a la vida.

Le canto a la suerte. Le canto a la muerte.

 

 

 

La Parca

Avui no fa sol i la pena em vesteix de dol.

M’acarona l’esquena i em deixo portar pel cant que em condemna.

No sé pas que serà del meu pas demà,

ni si el temps em dirà com he d’acabar.

 

Si la parca em ve a buscar

jo seré aquí brindant amb una copa de vi.

I si l’amor em vol abraçar

que s’esperi, que s’esperi perquè encara em fa molt mal.

 

S’esmolen els somnis i l’aura ja no té color.

S’esvaeix la mirada de qui abans cantava amb amor

Mil dimonis m’enxampen l’alè

I sospito que jo sóc com ells.

 

Si la parca em ve a buscar

jo seré aquí brindant amb una copa de vi.

I si l’amor em vol abraçar

que s’esperi, que s’esperi perquè encara em fa molt mal.

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